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Cómo aprender a pedalear sobre grava

24 agosto 2021
Cómo aprender a pedalear sobre grava

Las aventuras en grava requieren un conjunto de habilidades muy distintas de las del ciclismo de carretera.

Pero con unos buenos consejos, podrás convertirte en un ciclista experto en todos los terrenos.

Has comprado una gravel-bike, la has equipado con el mejor grupo específico del mercado, el Ekar de 13 velocidades de Campagnolo, y ya estás listo para salir. 

 

 

O mejor dicho, lo estarías, pero eres nuevo en el mundo de la grava y no estás seguro de las habilidades que necesitarás para conquistar todos los tipos de terrenos. Pero no te desesperes, estás en el lugar correcto. 

Seguramente muchas de las habilidades aprendidas en carretera te serán útiles en los caminos, aunque tendrás que modificarlas para obtener la máxima velocidad y diversión en la nueva disciplina.

 

TOMA LAS CURVAS SUAVEMENTE

 

 

Para abordar una curva en el asfalto, sabes que es mejor tomarla «ancha» —no tan ancha como para terminar en el carril opuesto, por supuesto— y luego cortar hacia dentro hasta que toques el vértice de la curva y regreses al centro de la carretera. 

Esta técnica da más impulso al ciclista que toma la curva y lo coloca en una óptima posición para luego acelerar cuando termina. Es una técnica óptima en carretera, pero puede que no funcione en terrenos rocosos y poco pavimentados, cuyos lados suelen estar más dañados.

Por tanto, te recomendamos hacer el trazado curva por curva, manteniendo la mirada hacia adelante y localizando la trayectoria más suave en cada caso.  Antes de una curva, reduce la velocidad e intenta levantarte del sillín. 

Esto te permitirá separarte de la bici y obtener más control y equilibrio en la ejecución. Además, mientras tomas la curva, intenta aumentar la fricción con el suelo, además del agarre de la gravel-bike, presionando firmemente el pedal del exterior de la curva con la planta del pie y el talón. 

Recuerda respirar con regularidad y mantenerte relajado y aprovecha al máximo tu manillar de grava: es más ancho que el de una bici de carreras y te da más control en el descenso. 

Todas estas técnicas deben garantizar un movimiento fluido y eficiente en las curvas.

 

MANTÉN EL IMPULSO

 

 

Como hemos indicado, mantener el impulso es muy importante cuando se pedalea sobre grava. A menos que hayas corrido en bici de montaña, tu instinto en las primeras aventuras en grava te llevará a mantener una velocidad lenta.

Pero atención: frenar demasiado puede provocar el deslizamiento de los neumáticos. No obstante, para que la bici se proyecte hacia adelante, necesitas velocidad.

En estos casos, es importante transformarse en una especie de mecanismo de suspensión humana. Asegúrate de que tu cuerpo esté centrado y bien colocado en la gravel-bike, mantén los brazos y los codos flexionados y relajados y usa el cuerpo para amortiguar las vibraciones

Aquí también tendrás que ir en contra de tu instinto y renunciar a tu agarre firme de carretera. Necesitas un agarre más ligero, pero controlado, que se adapte al terreno irregular.

Sigue mirando hacia adelante y pedaleando y afrontarás con seguridad incluso los recorridos más complicados.

 

SUBIDAS SIN PATINAR

 

 

Afrontar una subida ya es bastante difícil en la carretera, donde el principal obstáculo es la fuerza de la gravedad. En las subidas de grava, en cambio, no solo está en juego la fuerza de la gravedad, sino también el propio terreno

Como ya habrás entendido, tener un buen agarre es el secreto principal.  Cuando te enfrentes a subidas pronunciadas, ya sean caminos resbaladizos o inestables debido a la grava, asegúrate de que tu peso y tu centro de gravedad estén ligeramente desplazados hacia la rueda trasera, para evitar deslizamientos. 

Afronta las subidas sentado, porque levantarte sobre los pedales te llevará hacia delante, reduciendo el agarre de la bici. Puede parecer antinatural para un ciclista de carretera, pero es importante intentarlo.

 

ARRIBA Y ABAJO 

 

 

En cambio, en los descensos, puede resultar útil separarse del sillín. También aquí, intenta desplazar el cuerpo ligeramente hacia atrás para ganar estabilidad, pero levántate sobre los pedales mientras lo haces, ya que así ganarás libertad de movimiento y te ayudará a mantenerte erguido y con control.

Intenta relajar la parte superior del cuerpo y las caderas y suelta el freno trasero para evitar que las ruedas patinen

Además, mantén los pedales al mismo nivel de modo que no toquen el suelo. Obviamente, es importante mantener alta la mirada para ver el tipo de tramo que está delante.

 

EL «STEP-UP»

 

 

Una vez que domines estas nuevas habilidades en grava, puedes probar una técnica más compleja: El step-up. 

Es un movimiento similar al «bunny hop» que se utiliza para evitar agujeros y rocas sin perder impulso ni velocidad.

¿Pero cómo se realiza? Cuando te acerques al obstáculo, levántate del sillín y, mientras aumentas la potencia con la que pedaleas, relájate y tira del manillar con los brazos, para que puedas hacer un pequeño caballito y levantar la rueda delantera para superar la roca o el agujero que haya. 

Luego transfiere rápidamente el peso hacia adelante y levanta la rueda trasera desplazando la cadera. 

¡Créeme, ya no tendrás miedo a las rocas y tu pedaleo en grava mejorará! 

 

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