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Combatir el calor

6 julio 2021
Combatir el calor

Los equipos que utilizan Campagnolo han desarrollado una serie de estrategias para combatir el calor.

Mientras el Tour de Francia continúa su recorrido por los Alpes y los Pirineos, las temperaturas aumentan, exactamente igual que el desnivel del recorrido.

Pero, afortunadamente, los equipos que utilizan Campagnolo han desarrollado una serie de estrategias para combatir el calor.

En el Tour de Francia 2021, el UAE Team Emirates, el AG2R Citroën Team, el Lotto-Soudal y el Cofidis, el Solutions Crédit han elegido las ruedas y los grupos Campagnolo para ayudar a corredores como Tadej Pogačar y Thomas de Gendt a desarrollar todo su potencial, incluso azotados por el calor

 

 

De hecho, durante el Tour, la temperatura en la carretera puede alcanzar picos muy altos, llegando incluso a los 50°C.

Con este calor, la carrera se hace más dura y brutal en cada pedalada. Pero, afortunadamente, los equipos han ideado diferentes estrategias para combatir el calor y mantener alto el rendimiento de los corredores.

 

PROTEGER EL PECHO

 

 

La 13ª etapa del Tour de Francia 2019 —una contrarreloj individual de 27 kilómetros alrededor de la ciudad de Pau, conocida como "la Puerta de los Pirineos"— fue una de las más calurosas de toda la carrera. La temperatura media de ese día fue de unos 30 °C, muy poco recomendable para calentar en los rodillos al aire libre.

A pesar de ello, los equipos tuvieron que calentar al aire libre, como es habitual, incluido el UAE Team Emirates, que ya utilizaba Campagnolo en 2019.

 Fue en esa etapa de calor sofocante cuando, con los rodillos y las bicicletas ya colocados, el entrenador jefe del UAE Team Emirates —y profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de Colorado— Íñigo San Millán nos explicó algunas de las estrategias de enfriamiento que se deben utilizar con estas temperaturas

 

 

Estrategias que volverán a utilizarse este año en las etapas más calurosas del Tour.

«Los corredores calientan delante del autobús. Cada uno de ellos tiene un ventilador apuntándole, para bajar su temperatura corporal durante los 35-40 minutos de calentamiento que realizan en los rodillos, antes de la prueba. En una contrarreloj hay que darlo todo desde el principio. Y, calentar en los rodillos con un ventilador ayuda a que la sangre fluya hacia los músculos y evita que el cuerpo se sobrecaliente. Es una excelente combinación».

«En estos casos, se utilizan toallas heladas alrededor del cuello, los hombros y la espalda. También hemos probado los chalecos de hielo para enfriar el torso, pero las toallas cubren más superficie. Las bebidas también las servimos más frías de lo habitual, porque los líquidos fríos, una vez que llegan al estómago y al tracto gastrointestinal, bajan la temperatura corporal. Anteriormente también probamos con los granizados, pero ya no tiene sentido porque son difíciles de transportar. En resumen, optamos por bebidas muy frías, toallas heladas y ventiladores al máximo».

 

MANTENERSE HIDRATADOS

 

 

 

Esta es la solución más sencilla y, sin duda, la más ventajosa, ya que un aumento de la temperatura interna del cuerpo puede provocar una deshidratación muy rápida. Los estudios demuestran que una deshidratación prolongada puede reducir la fuerza, la potencia y la resistencia muscular a altas intensidades en un 2, 3 y 10% respectivamente.

Entonces, ¿cuáles son las estrategias para combatir la deshidratación? 

En una etapa larga y calurosa, dependiendo del rol o de la estrategia de carrera, el corredor puede llegar a sudar hasta 1,5 litros por hora. En seis horas de carrera, un ciclista puede perder hasta nueve litros.

Varios estudios han demostrado que, al sudar, un hombre puede perder hasta el 2% de su peso corporal antes de que sus prestaciones se vean afectadas, lo que significa que un ciclista tiene que compensar la pérdida de unos nueve litros de líquido intentando beber aproximadamente la misma cantidad.

 

 

Por eso, las botellas de agua de los corredores suelen rellenarse con agua, electrolitos y/o carbohidratos. No hay duda de que el agua es necesaria para hidratarse y refrescarse la cabeza. En cambio, los hidratos de carbono son necesarios para producir energía. 

Pero, ¿para qué sirven los electrolitos? 

Quizás esta sea la sustancia más importante para el ciclista sudoroso, ya que contiene altos niveles de sodio. El sodio ayuda a mantener el volumen del plasma sanguíneo y a transportar el agua desde los vasos hasta los músculos que están trabajando. Si las bebidas del ciclista solo contuvieran agua con muy poco sodio, el cuerpo no las retendría y las eliminaría prácticamente de inmediato.

Los niveles de sodio que introducimos en las bebidas varían en función del ciclista y de su nivel de sudoración.

 

 

Aunque, en una carrera tan frenética como el Tour, preparar bebidas personalizadas puede resultar poco práctico y rápido para los equipos.

Hay varias formas de medir el estado de hidratación de un ciclista: además del peso, los equipos pueden basarse en el análisis de orina o utilizar un dispositivo que mide el peso específico de la orina.

Básicamente consiste en medir la densidad de la orina en relación con la densidad del agua: cuanto más densa sea la orina, menos hidratado estará el corredor.

 

ROPA Y FITNESS

 

 

Cuando calor aprieta, otro factor fundamental es elegir bien la indumentaria: la ropa de poliéster es más transpirable que la ropa de lana que llevaban los corredores en el pasado (la transpiración es la pérdida de sudor por los poros al entrar en contacto con el ambiente externo). 

Pero al final, la mejor protección contra el calor para un ciclista en el Tour de Francia es su propio cuerpo. Algunos estudios demuestran que, a medida que aumenta la forma física, el cuerpo del ciclista experimenta transformaciones y procesos de adaptación que le permiten correr a altas temperaturas

Entre las principales adaptaciones se encuentran la capacidad de enfriar el cuerpo mediante el aumento de la sudoración y la capacidad de aumentar esta sudoración con la consiguiente reducción de la temperatura interna. Cuando mejora la capacidad aeróbica también aumenta el volumen del plasma y de la sangre que el corazón pone en circulación, que llegarán sin problemas tanto a los músculos esqueléticos como a la piel.

 

 

La capacidad de un ciclista para hacer frente a temperaturas debilitantes puede ser decisiva para ganar o perder una carrera como el Tour de Francia. 

Pero, aplicando las estrategias de refrigeración e hidratación de forma reiterada en los entrenamientos y en las concentraciones, los mejores corredores del mundo están más preparados que nunca para afrontar el calor de las próximas etapas.

 

 

© TDW / Getty Images

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